
Disonancias
Música para oídos inquietos.
Este espacio surge con la intención y por la inquietud de «sonar el mundo», un mundo que habitamos, que nos contiene en múltiples formas y espacios, mismos que «suenan» y nos «hablan» sobre la vida sobre el tiempo que vivimos. El sonido es violento, es un despertar y levantarse; suenan las imágenes, los recuerdos, suenan un sinfín de pensamientos, que en una honda convulsión expresamos en risas, gritos, llanto. La mudez, la soledad, la alegría, también tienen sus propios sonidos, un terreno que se explora con Disonancias, con oídos inquietos.