Etiqueta: fiction

  • – Historia Fantástica –

    – Historia Fantástica –

    Un día el mar juntó la tierra, dejando un profundo azul en el cielo. Todo era silencio.
    De un lado sólo se pronunciaba un interminable horizonte que abarcaba por completo el corazón, del otro lado se alzaba una línea infinita que cubría con tenues matices un camino diminuto que se podía recorrer con la mirada; eran dos opuestos que se conjugaban. De pronto, la tierra abrazaba al mar con gran violencia, dejando tras de sí un mundo de infimas esferas que corrían en trepidante carrera, un intento inútil de acariciar la vida bajo aquel estrato. Tan pronto corría el mar, tan pronto la tierra se disolvía, absorbida por aquella furia, así hasta ser la tierra como fango de estero y el mar como lava de volcán. Cuando cesaron las fuerzas, el uno yacía bajo una espesa carga de un apacible y oscuro cristal mientras que el otro reflejaba un cielo, ahora un poco gris por la estática forma de su actual naturaleza. De un lado se extendía una línea infinita que enterraba la mirada en un petrificado tiempo, del otro lado sucedía exactamente igual. Todo era silencio.

    Gracias por el tiempo dedicado.
    @_disonancias_

    Héctor Moreno ✒️🙏🏼🌻

  • – Historia incrédula –

    – Historia incrédula –

    No se me creería lo que pudiera contar a continuación, porque parece fantasía el hecho de -incluso- poder contarla.

    Una serpiente enorme reptaba por las tardes y volvía de noche, siempre las farolas sobre su lomo, conocía bien el camino: subir durante 30min y bajar con Orión llegada la noche. Llevaba un hombre a cuestas: Yo.

    Mi destino era un llano empedrado en un costado y pequeñas lumbreras que avistaban mi llegada yacían del lado opuesto. Asistía al encuentro de un mar de acuarela que cambiaba con el paso de las horas hasta volverse completamente quieto, de su quietud emergía una sombra que danzaba con un paso apurado.
    De a poco me volvía sombra también y participaba de un ritual milenario, sentado sobre pequeñas rocas que a su vez funcionaban como escalera de luciérnagas y libélulas prestas al filo del río. Me sujetaba a suave lana, más bien como un campo de seda que abría paso a profundas pozas donde descansaba el resto de la luz, se recorría un pequeño camino donde no se podía ser dos sino uno, por no poder ir uno al lado del otro, en un abrazo de una sola sombra.
    Llegando al fondo, silencio, y de pronto una orquesta entera de murmullos minúsculos trinando y chirriando los más altos timbres que parecía que eran ellos quienes daban luz a las estrellas. Un acercamiento y el mar abría su estela dulce y apacible, todo un estribillo de aquel canto que reposaba en el lado opuesto del día. Ola tras ola y crecida la marea pulsó en el cielo una profecía que jugueteaba con mis ojos, un vaivén que sorprendía con destellos de vida dentro de un profundo negro.

    – ¿Que será?
    – ¿No sé?

    Dos simples líneas, el quebranto de una sinfonía por preguntarse qué coronaba el encuentro: un todo mágico que bailoteaba rodeando el iris.

    De pronto y como flotando, me arropaba el silencio, de nuevo el lomo de la serpiente, el sonar de mis pasos y ése crujir de la puerta que me ingresaba a soñar.

    Gracias a todo lector que por aquí demore su vista. 🙏🏼🌊🌿🌻

    Héctor Moreno
    @_disonancias_
    @_distorsion_es_

  • – Historia mínima –

    – Historia mínima –

    Tengo una historia mínima, mínima como el grano de sal que ha dejado su hogar para correr a mi boca. Una mínima historia que comienza con una mínima roca cayendo al lado de mínimas hormigas; tal vez haya acabado con algunas de ellas en su salvaje mínima caída de roca, venida de una buhardilla al ser torpemente golpeada por una paloma… ¡pim zak pff plaf! No logra aterrizar la próxima asesina de una comunidad mínima que trabajó la interminable mañana de un día lluvioso, atacadas por igual por mínimos salpicones de nube. ¡Trum trum ffza! Cae la roca. Abajo, con las desafortunadas mínimas hormigas, comienza un implacable embarron de de sangre de hormiga – y digo sangre porque… ¡De algo han de estar rellenas las hormigas! –
    ¡Plok! Se detiene. Silencio. Silencio entre las hormigas y mis ojos mirones. Delante, la paloma gira su cabeza con la virtud de ir hacia adelante y mirar para atrás. Se detiene un instante mínimo y se echa a volar sin pena.
    Las hormigas y mis ojos se concilian, todo se pone en marcha de nuevo.

    Cae otro grano de sal a mi boca, lejos, la paloma, la roca, las hormigas: esta mínima historia.

    @disonanciasmusic
    @_disonancias_
    @_distorsion_es_

    Gracias siempre a todo lector, curioso, mirón que por aquí se detenga.

  • – Chikiyotl –

    – Chikiyotl –

    Con entera gratitud para la bella señora Gregoria Nava; sin su comal al fuego, no habría historia que contar.

    … ¡Uy, allá ni pasó Dios!


    – las calles son de tierra, hechas con el paso del sol y la marca del huarache. No hay por dónde entrar, más bien el polvo se apodera de uno.


    – ¿Y qué más contaban?


    – Se sorprendían ¡Cómo era posible que viviera así la gente! «No pasó Dios» y cómo el soberano se olvidaba de la mano colectora: ¡Uy qué desgracia!


    Pero andaban al banquete que se teñía de un rojo que imitaba la tarde.


    Eran de la ciudad, nunca habían visitado por acá; acá es distinto, el tiempo corre con los sueños del hombre, el camino lo forman las estrellas y el polvo. Cuenta las huellas, mira su andar, se aprecia la premura de llegar a dónde comienza la vida: ahí donde clava la luz su sombra y lento se vuelve el polvo de regreso.

    Decían: «la gente es tan pobre que ‘come palo’… roen madera en cada esquina»… No habían probado el kiote, el chikiote, el «chikillotl».

    Ellos miraban la necesidad de alimentar un deseo. Nosotros disfrutábamos de la tierra y la frescura de una tarde polvosa: un tiempo que también roe el paso del sol en las huellas del -por suerte- aún presente huarache.

    @_distorsion_es_
    @_disonancias_

    Gracias a todo lector, curioso que por aquí detenga la vista. Siempre estaré agradecido.

    Héctor Moreno

  • – Compasión –

    – Compasión –

    Hace algún tiempo retrate una cabeza de cerdo que yacía sin vida. Algo en la «mirada» – si es que aún quedaba algo de ella – de aquel resto de cerdito, me puso melancólico y reflexivo.

    Por un lado, amo comer y probar toda clase de alimento. Por otro, repruebo las prácticas de producción y el trato de los animales en esos sectores; alguna vez miré el documental «Terricolas» y rompí el llanto. Es tremendamente increíble la capacidad del hombre para exterminar.

    Así surge «Compasión» (la mirada a través del vacío), como un ensayo de lo «otro», de lo opuesto, del «que pasaría si…». Espero que resuenen estas líneas y demos dignidad a la vida que se compadece alimentarnos.

    «La mirada a través del vacío»

    Te miro sin mirarte
    Con profunda compasión
    Permanezco ausente entre la vida que expira
    entre la vigila y mi tiempo
    Te miro incomprensible
    como gota cayendo a las charcas
    ondeando y distorsionando la mirada
    Tal vez soy como tú
    Quizá no
    y no sé si pienso o me imaginas pensando
    Sólo espero valga la cena y esta necedad penosa
    Espero
    Me miras
    te miro con profunda compasión
    Desaparezco

    Como cada vez que haya alguien por aquí: GRACIAS. Siempre gracias por su tiempo y por pasarse a leer/escuchar/mirar. Ése es el fin.

  • Take 1: REC.

    Quiero saludar cordialmente a todos aquellos que se detengan por aquí y den un vistazo al trabajo que realizo y el que me apasiona. Mi nombre es Héctor Moreno y soy la persona detrás de Disonancias Music. Me dedico a la enseñanza musical y principalmente a la experimentación compositiva y a los «paisajes sonoros».

    La razón de generar este espacio es compartir todo aquello que nos conduzca al sonido y experimentarlo de manera, meramente musical, y de manera sensorial, abriendo un espacio a la meditación sobre lo que uno escucha, ve, leé, etc. Así bien, podemos hallar en futuras entradas, espacios completamente musicales, como fotográficos, con tintes de un «sonido visual» que yace en la imagen, que se esconde en un recuerdo que nos habla del tiempo y de lo que ahí se generaba, ondas que sonaban, que se escuchaban. Narración, música, espacios sonoros, ruido y un sinfín de -tal vez- «sinsentidos», cubrirán cada una de las entradas futuras, esperando logren resonar en cada uno y generen un puñado de pensamientos prestos a ser escuchados.

    Sean todos bienvenidos y disfruten de este espacio, un eco de voces que dan sentido al mundo.

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